Internet de las Cosas: Redes específicas de objetos conectados

Internet de las Cosas: Redes de objetos conectados

El avance de Internet de las Cosas y sus expectativas de crecimiento en los próximos años exigen la creación de redes específicas de objetos conectados. ¿Sabes cuáles son estas nuevas redes, por qué son indispensables para el avance de la transformación digital y qué perspectivas de futuro se avecinan en el futuro más inmediato? Descubre claves en este post.

Internet de las Cosas: avance y perspectivas de futuro

El año 2017 ha sido definido por los expertos como el de la implantación definitiva en nuestras vidas de Internet de las Cosas (que también puedes encontrar por su denominación en inglés, Internet of Things, o por sus siglas IoT). En la actualidad, se estima que existen más de 8.000 millones de objetos conectados y que solo estamos ante el inicio de una verdadera revolución.

¿Sabes qué es Internet de las Cosas y por qué va a cambiar nuestra forma de relacionarnos con los objetos que utilizamos de forma cotidiana? Dentro de muy poco, todo va a estar conectado a Internet y, según las previsiones de estudios como el de la consultora Gartner, en 2020 estaremos hablando de una cifra cercana a los 20.000 millones de objetos conectados en todo el mundo.

¿Qué objetos van a protagonizar la revolución de Internet de las Cosas? Según Gartner, mayoritariamente aquellos que empleamos en nuestro día a día y que tienen que ver con la gestión y el funcionamiento de nuestras viviendas: Se estima que un 67% de los dispositivos conectados sean de nuestro ámbito doméstico: Smart TV, sistemas de ahorro energéticos, electrodomésticos…

Pero Internet de las Cosas también va a ser protagonista de la revolución que ya está en marcha en nuestro entorno urbano: IoT es uno de los pilares de la Smart City y, de la misma manera, es clave para el desarrollo de la Industria Conectada o Industria 4.0.

Ante este avance exponencial, la pregunta obvia es ¿pueden las actuales redes de telecomunicaciones y transmisión de datos soportar un volumen de objetos conectados como el que se prevé?

Internet de las Cosas: redes específicas de objetos conectados

La respuesta, evidentemente, es no. El avance y generalización en el uso de Internet de las Cosas exige la puesta en marcha de redes específicas de objetos conectados que, entre otras, aporten las siguientes ventaja a empresas y usuarios:

  • Mayor rapidez en la conexión e impedir que se produzca una saturación en el espacio actual de transmisión de datos.
  • Capacidad para soportar una transferencia continua de datos y aportar una velocidad de respuesta lo suficientemente ágil para que la comunicación sea efectiva.
  • Un coste asequible que permita su uso generalizado tanto en el ámbito doméstico como en el terreno de las ciudades conectadas y el nuevo modelo de industria que, se espera, comience a ser una realidad en el año 2020.

Estas redes específicas de objetos conectados ya son una realidad en países como Holanda y Corea, pioneros en fijar sus primeras antenas para la conexión de Internet de las Cosas y, desde este mismo año, también lo son en España en donde Vodafone ya ha lanzado su propia infraestructura para la conexión de banda estrecha destinada a dispositivos Internet of Things que ya opera en varias ciudades.

¿Qué tipos de redes específicas de objetos conectados existen y cuáles son sus perspectivas de desarrollo? Podemos establecer la siguiente clasificación:

  1. LoRa: se presenta como una de las soluciones actuales para garantizar la conectividad de los objetos y en competencia directa con Sigfox. Esta tecnología se basa en el protocolo LoRaWan cuyas siglas en inglés ((Long range wide area network)) aluden a redes de comunicaciones de baja potencia y contenido amplificado. Esta red específica para objetos conectados ya se ha puesto en marcha en Holanda. Esta tecnología se basa en Open Source y necesita de un operador de telefonía, ya que su funcionamiento es similar al de una red de telefonía (antenas y repetidores para la transmisión de datos).
  2. Sigfox: la alternativa a LoRa (y viceversa) también es una red de baja potencia y contenido amplificado que, a diferencia de LoRa, puede actuar como un operador independiente, sin necesidad de una compañía. Para ello incorpora un chip que permite conectarse a la red y que fomenta la creación de un estándar de objetos conectados más compatible. Esta solución ha sido la apuesta, entre otras, de empresas como Telefónica en España. Su ventaja competitiva es su bajo coste y que ha sido la apuesta de más de 60 países para la expansión de sus dispositivos IoT.
  3. NB-IoT (Narrow Band-IOT): Se presenta como una solución de transición para el despliegue de Internet de las Cosas en el corto plazo. Básicamente se trata de versiones reducidas del 4G adaptadas para objetos conectados, ya que el despliegue de 5G aún tardará, mientras que la evolución de IoT va a seguir creciendo exponencialmente. En este grupo también podemos encontrar las tecnologías LTE-M. Como ventajas a las dos anteriores, la tecnología NB-IoT presenta más ancho de banda (datos), aunque también mayor consumo.
  4. A estas redes específicas de objetos conectados se unen, en este momento de transición, las tradicionales vías de comunicación inalámbrica como Bluetooth (adaptado como Bluetooth Low Energy) o los sistemas de conexión WIFI que, dentro de muy poco, dejarán paso a estas nuevas redes para Internet de las Cosas.

 

Internet de las Cosas: Redes específicas de objetos conectados
5 (100%) 1 voto

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario